Ante una afición entregada y en un ambiente de auténtica fiesta tricolor, el equipo dirigido por Javier Aguirre dio una nueva muestra de carácter, determinación y ambición a pocos días del inicio del torneo más importante del futbol mundial, que arrancará el próximo 11 de junio.
El encuentro representó la última prueba del combinado nacional antes de comenzar su participación en la Copa del Mundo que, por tercera ocasión en la historia, tendrá a México como una de sus sedes.
La visita abrió el marcador al minuto 19 por conducto de Petar Stanic, quien adelantó a Serbia en los primeros compases del encuentro.
Lejos de bajar los brazos, la Selección Nacional de México reaccionó con personalidad y encontró el empate al minuto 34 gracias a Johan Vásquez, quien apareció en el área para encender la emoción en las tribunas de la Bombonera.
Antes del descanso, México logró darle la vuelta al marcador con un autogol de Stefan Bukanac al minuto 45+2, resultado que reflejaba la insistencia ofensiva del conjunto nacional.
En la segunda mitad, la Selección Nacional de México mantuvo la intensidad y amplió la ventaja al minuto 57 con una anotación de Raúl Jiménez.
El delantero mexicano volvió a responder en un momento importante y confirmó el gran momento que atraviesa de cara al arranque de la Copa del Mundo.
La goleada comenzó a tomar forma al minuto 71 con un autogol de Adem Avdic, que significó el 4-1. En tanto, Luis Chávez firmó el contundente triunfo con un golazo al 90′, una fantástica anotación que desató una nueva celebración de los aficionados mexicano.
Más allá del resultado, el encuentro representó el cierre de una etapa de preparación marcada por el trabajo, la exigencia y la construcción de un equipo que buscará representar con orgullo a millones de mexicanos.
Bajo la dirección de Javier Aguirre, la Selección Nacional de México concluye su camino de preparación con confianza, ilusión y el respaldo incondicional de su gente.
Ahora, la mirada está puesta en el próximo 11 de junio, fecha en la que comenzará una nueva aventura mundialista para el combinado tricolor. Un torneo histórico, especial e irrepetible, en el que México volverá a abrir las puertas de su casa al mundo y buscará escribir nuevas páginas de gloria frente a su afición.
La preparación terminó. El sueño mundialista está por comenzar

