La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) aprobó una modificación histórica para la moneda de 10 pesos en México. A partir de este año 2026, el Banco de México (Banxico) modificará la composición metálica de su centro con el objetivo de reducir los costos de producción y fortalecer las medidas de seguridad contra la falsificación.
El cambio principal radica en el núcleo de la pieza: se elimina la tradicional aleación de alpaca plateada (compuesta por cobre, níquel y zinc) y se sustituye por acero inoxidable recubierto de níquel.
Por su parte, el anillo perimétrico exterior no sufrirá alteraciones y mantendrá su fabricación en bronce-aluminio. El diseño visual tampoco cambiará, por lo que conservará el Escudo Nacional en el anverso y el grabado de Tonatiuh (Piedra del Sol) en el reverso.
Más barata, segura y duradera
De acuerdo con las especificaciones técnicas publicadas en el Diario Oficial de la Federación (DOF), esta transformación responde a tres factores clave:
- Eficiencia presupuestal: El acero es un material más económico que los metales utilizados anteriormente, lo que disminuye el costo unitario de acuñación.
- Blindaje electromagnético: El nuevo compuesto dota a la moneda de una «firma electromagnética» única. Esto facilita que las máquinas expendedoras, parquímetros y cajeros automáticos las identifiquen de inmediato, dificultando su clonación.
- Resistencia: El acero garantiza una mayor vida útil frente al desgaste del flujo de efectivo diario.
