El sector turístico nacional ha consolidado su posición como uno de los principales motores económicos del país. Durante el primer semestre de 2026, México registró una cifra histórica de 51.1 millones de viajeros internacionales, lo que representa un crecimiento del 7.7% en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Los datos, presentados oficialmente por la titular de la Secretaría de Turismo (Sectur), Josefina Rodríguez Zamora, confirman el dinamismo y la preferencia global por los destinos mexicanos, superando definitivamente las métricas previas a la pandemia.
Repunte en pernoctas y derrama económica
Del total de visitantes recibidos, 24.5 millones correspondieron a turistas de pernocta, es decir, viajeros que pasaron al menos una noche en el territorio nacional, lo que equivale a un incremento del 4.6%.
Este flujo masivo se tradujo en una captación de divisas crucial para la economía: la derrama económica total de los visitantes internacionales alcanzó los 18,781 millones de dólares.
Por su parte, el turismo de cruceros también reportó números sin precedentes. Los puertos mexicanos recibieron a 6.6 millones de cruceristas, quienes inyectaron una derrama directa de 575 millones de dólares en las comunidades portuarias.
Conectividad aérea al límite
El dinamismo turístico se reflejó de manera directa en las principales terminales aéreas del país, las cuales movilizaron a un total de 93.9 millones de pasajeros (tanto nacionales como internacionales) durante los primeros seis meses del año.
El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) se mantuvo a la cabeza de la red aeroportuaria, seguido de cerca por los destinos de playa y los centros de negocios del norte y occidente.
Especialistas del sector atribuyen este éxito histórico a la diversificación de la oferta (que combina destinos de playa con turismo cultural y gastronómico), así como a las estrategias de conectividad que han facilitado el ingreso de viajeros provenientes de nuevos mercados internacionales.


