El Gobierno del Estado de Jalisco, encabezado por el gobernador Pablo Lemus Navarro, implementó un operativo de blindaje y reforzamiento de la vigilancia en sus límites territoriales con Michoacán. La medida se activó de forma preventiva tras registrarse una serie de bloqueos carreteros y disturbios en la entidad vecina, derivados de operativos de las fuerzas federales.
De acuerdo con los reportes oficiales, la violencia en Michoacán se desató luego de cuatro cateos simultáneos coordinados por la Fiscalía local y corporaciones federales, los cuales resultaron en la captura de presuntos integrantes de la delincuencia organizada. Como reacción, células criminales desataron la quema de vehículos y establecieron al menos 11 bloqueos en puntos estratégicos como Zamora, Los Reyes y la carretera Carapan-Zacapu.
Ante este escenario, el gabinete de seguridad de Jalisco desplegó un operativo coordinado en el que participan la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), la Guardia Nacional, la Policía Estatal Preventiva, la Policía Regional y la Policía de Caminos. El objetivo principal es intensificar los patrullajes para evitar el ingreso o repliegue de grupos delictivos a territorio jalisciense.
La Secretaría de Seguridad del Estado de Jalisco confirmó que, hasta el momento, no se registra ninguna incidencia ni hecho violento dentro de la entidad, por lo que la situación se mantiene bajo control y en calma. Las autoridades locales mantienen un monitoreo permanente de las vías de comunicación colindantes y exhortan a la población a mantenerse informada a través de canales oficiales.


