La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, aseguró que la prueba PISA aplicada por la OCDE tiene «sus limitaciones» al evaluar con la misma metodología a países con realidades sociales y contextos locales completamente diferentes.
Tras la publicación de los resultados globales este martes, la mandataria fijó la postura de su administración durante su conferencia de prensa matutina, donde analizó el desempeño de los estudiantes mexicanos y defendió el nuevo modelo educativo del país.
Pese a los retos pendientes, la jefa del Ejecutivo federal subrayó que el propio director de Educación de la OCDE externó comentarios positivos hacia el país. Según detalló, el organismo internacional valoró la resiliencia del sistema educativo mexicano, la disposición de los alumnos hacia el pensamiento crítico y el papel fundamental que desempeña el magisterio en las aulas.
Con este pronunciamiento, el Gobierno de México reafirma su respaldo a la política educativa actual, priorizando el contexto nacional frente a las métricas e instrumentos de evaluación estandarizados a nivel internacional.


