La escritora Claudia Morales, originaria de Cintalapa, Chiapas, recibió en Morelia el Premio Bellas Artes de Novela José Rubén Romero 2026 por “Basta con saber que yo misma soy culpable”, obra que entrelaza la vida de Laura Méndez de Cuenca con la de una escritora contemporánea. La titular de la Secretaría de Cultura de Michoacán (Secum), Tamara Sosa Alanís, encabezó la entrega del galardón, que incluye un diploma y 200 mil pesos y es otorgado por el Gobierno estatal, la Secretaría de Cultura federal y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL).
Durante su intervención, la funcionaria destacó que el premio es resultado de la colaboración institucional para impulsar la literatura y garantizar el ejercicio de los derechos culturales. Señaló que Claudia Morales es la décima mujer en recibir esta distinción en sus 48 ediciones, por lo que reafirmó el compromiso de fortalecer las oportunidades de creación, publicación y reconocimiento para las escritoras.
En representación de la directora general del INBAL, Alejandra de la Paz Nájera, la coordinadora nacional de Literatura, Minerva Reynosa, destacó que el premio reconoce la disciplina y la sensibilidad de quienes renuevan la narrativa mexicana. Explicó que el jurado, integrado por Laura Baeza, Yuri Bautista y Omar Delgado, distinguió la novela por recrear la figura y la escritura de Laura Méndez de Cuenca mediante un diálogo literario entre el pasado y el presente.
Por su parte, la autora agradeció a las instituciones, a su familia y a quienes han acompañado su trayectoria. Compartió que su cercanía con Michoacán se ha construido a través del apoyo de la comunidad michoacana en California, donde ha vivido los últimos cuatro años. Recordó la solidaridad que ha recibido de sus integrantes y destacó el significado de ese acompañamiento en su experiencia como migrante.
Respecto de la obra premiada, la autora explicó que buscó recuperar la voz de Méndez de Cuenca y acercar al presente su experiencia como escritora. “Mi intención era crear, más que una novela, un conjuro para traerla entre los vivos y que nos contara lo que fue ser escritora en la segunda mitad del siglo XIX”, compartió antes de dar lectura a fragmentos de su novela. A través de dos mujeres de distintas épocas, la narración explora la memoria, la vocación literaria y las dificultades que han enfrentado las escritoras para dedicar su vida a las letras.


