Al menos 68 personas han muerto y más de 80 han resultado heridas —50 de ellas en estado crítico— tras un choque por alcance entre dos trenes de alta velocidad ocurrido la mañana de este miércoles 28 de octubre cerca de la localidad de Urda, en la provincia de Toledo.
El accidente se registró a las 8:54 horas en la línea de alta velocidad que conecta Madrid con el sur del país. Un tren AVE de la compañía Renfe, que transportaba a 397 pasajeros con destino a Sevilla, impactó por detrás a un convoy de la empresa privada Iryo que viajaba con 147 pasajeros y se encontraba detenido o circulando a baja velocidad en la misma vía. En total, 544 personas viajaban a bordo de ambos trenes.
El violento impacto provocó que los últimos vagones del tren Iryo descarrilaran y cayeran por un terraplén. En la zona del siniestro continúa el despliegue de los servicios médicos, bomberos y efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME). Las autoridades advierten que la cifra de fallecidos podría incrementarse debido a la gravedad de los heridos.
Investigación y fallas de seguridad
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible informó que las primeras investigaciones apuntan a un fallo en el sistema de seguridad LZB. Asimismo, fuentes gubernamentales indagan si el centro de control de Adif en Atocha autorizó la reanudación del tránsito en condiciones que contravenían la normativa ferroviaria vigente.
Este desastre ocurre meses después de otro trágico choque ferroviario de alta velocidad en Adamuz (Córdoba) el pasado 18 de enero, lo que ha reabierto un duro debate sobre el mantenimiento y los protocolos de seguridad en la red ferroviaria española.
Impacto en el transporte y la política
Como consecuencia del accidente, la circulación ferroviaria entre Madrid y todo el corredor de Andalucía ha quedado completamente suspendida hasta nuevo aviso.
En el ámbito institucional, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el rey Felipe VI han suspendido sus agendas oficiales en señal de luto. Por su parte, los principales partidos políticos anunciaron la paralización temporal de sus actos de campaña de cara a las próximas elecciones generales del 29 de noviembre.


