Los gobiernos de Jalisco y Guanajuato descartaron formalmente registrar bloqueos en sus redes viales o incidentes mayores de violencia en sus territorios. La aclaración ocurre tras la reciente oleada de ataques, quema de vehículos y bloqueos de vialidades que afectó de manera severa al vecino estado de Michoacán la mañana de este miércoles.
El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, confirmó que las vías de comunicación de la entidad se mantienen libres y bajo un esquema de monitoreo preventivo constante. En sintonía, la Secretaría de Seguridad y Paz de Guanajuato informó que la circulación en sus tramos estatales y federales se reporta segura, completamente controlada y vigilada por las fuerzas del orden.
De acuerdo con los balances oficiales del Gabinete de Seguridad, el origen de la crisis se focalizó en Michoacán. En esa entidad se confirmaron quemas de unidades y cierres viales en 26 municipios, derivados de tensiones y enfrentamientos entre dos grupos del crimen organizado.
Las autoridades detallaron que el impacto fuera de territorio michoacano fue sumamente limitado. Solo se registraron incidentes aislados en dos municipios de Guanajuato y uno de Jalisco, sin que estos lograran escalar a bloqueos generalizados.
Pese a la tranquilidad informada en las carreteras jaliscienses y guanajuatenses, el sector logístico reaccionó con cautela. Diversas empresas de la industria de carga optaron por desviar de manera preventiva sus rutas habituales hacia entidades vecinas, evitando así los tramos conflictivos ubicados dentro de Michoacán.
Actualmente, las corporaciones locales de seguridad, en estrecha coordinación con la Guardia Nacional, mantienen operativos especiales de supervisión en las zonas limítrofes entre los estados. Las dependencias exhortan a los automovilistas y transportistas a mantenerse informados únicamente a través de canales oficiales para planificar sus trayectos.


