La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, solicitó formalmente a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) investigar las denuncias de represión y presunta tortura policial contra jóvenes manifestantes en Guadalajara, Jalisco. Los hechos ocurrieron el pasado fin de semana durante el operativo desplegado en la llamada «Mega Marcha por el Agua Limpia».
Durante su conferencia de prensa matutina, la mandataria federal calificó los acontecimientos de «inadmisibles» y cuestionó directamente la actuación de las autoridades estatales. «¿Quién dio la orden? ¿Por qué? ¿Cómo es posible que en el 2026 siga habiendo tortura de policías a jóvenes?», cuestionó Sheinbaum, quien pidió al organismo nacional entrevistarse con las víctimas para esclarecer los abusos.
Para dar seguimiento al caso, el Gobierno de la República implementó las siguientes medidas:
- Informe de Gobernación: La Secretaría de Gobernación (Segob), a cargo de Rosa Icela Rodríguez, ya elabora un reporte pormenorizado sobre el operativo.
- Evaluación de la FGR: La administración federal no descartó solicitar a la Fiscalía General de la República (FGR) que atraiga el caso si se confirman violaciones graves a los derechos humanos.
La movilización en Jalisco se originó en protesta por la crisis hídrica y el suministro de agua contaminada en la Zona Metropolitana de Guadalajara. La manifestación frente a Casa Jalisco concluyó con el uso de gases lacrimógenos, chorros de agua a presión y un saldo inicial de 39 personas detenidas.
Organizaciones civiles, como el Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo (CEPAD), denunciaron que los detenidos sufrieron golpes, amenazas y aislamiento legal. Por su parte, colectivos sociales y universidades locales han exigido frenar la criminalización de la protesta y atender las demandas de desabasto de agua en la entidad.


